Historias de Tolosa: Pablo Gravellone

1
722

Entrevista de Oscar Labadie publicada el 7 de julio 2017

Hace unos seis años me vine, con mi mujer, a alquilar una casa en Tolosa. Alquilamos en 524 y 10, después en 10 y 523, hasta que pudimos comprar una casa propia hace muy poco que espero sea la casa definitiva, de la que no tenga que irme nunca. Elegimos aquí para vivir porque mi mujer es tolosana y siempre estuvo como muy arraigada, muy enamorada del barrio.

A mí me encanta la tranquilidad de este barrio, la disfruto, porque me gusta hacer deportes y encuentro espacios verdes cerca para salir a practicarlos. Durante mi infancia y mi adolescencia vivía en La Plata pero siempre tuve una relación con Tolosa porque jugué al fútbol en Adip, que es un club que nació en Tolosa pero que después cuando la Municipalidad le sacó las tierras que le estaba prestando se tuvo que ir a Villa Castell.

El Club Adip nació llamándose “Los lobitos de Tolosa”, fue fundado en la rambla de 11 y 32, por las familias Calvo, Vásquez y un grupo de padres que llevaban a los chicos a jugar al fútbol a la 32 y un día dijeron: “vamos a fundar un club, ¿cómo le ponemos?”. Como eran básicamente hinchas de Gimnasia le pusieron “Los lobitos de Tolosa”. Cuando lo tuvieron que afiliar a una liga de fútbol infantil de La Plata llamada Plafi le pusieron Adip que es: Agrupación Deportiva Infantil Platense. Jugué muchos años en el equipo del club, hasta la primera división de la Liga Amateur Platense. Mi actuación como jugador de fútbol empezó y terminó en ese club, fue en el único equipo en el que jugué, desde los 10 años hasta los 20 años, es decir, hasta que me metí de lleno con el periodismo, y empecé a trabajar incluso sábados y domingos.

La primera cancha de Adip estaba en 11 y 527, donde ahora está todo construido, después la tuvo en 8 y 526, donde ahora hay un restorán que se llama Santana. Viniendo a jugar a estas dos canchas de Adip se inició el vínculo afectivo que tengo con Tolosa. Como hice la primaria en la Escuela de 7 y 32, Dardo Rocha, tuve muchos compañeros que vivían de “la 32 para allá” como decíamos. Así que permanentemente venía a jugar a las casas de los compañeros de la primaria como la de Anabel Gómez, Carlos Peina, Hernán Cedola, Christian Calvo, Martín Barleta.

Mi papá era un fanático del fútbol, en mi casa no se respiraba otra cosa, de chico leía la revista Patorucito, Condorito y Solo Futbol. Me pasaba horas y horas leyendo revistas de fútbol. Mi papá era hincha de Old Boys, yo soy hincha del mismo equipo por herencia familiar. Hincha de ir todos los sábados a la cancha cuando no había autopista, y cuando hicieron la autopista con más razón. Todos los sábados porque salvo un breve período que ascendió a primera, Old Boys siempre jugó en la primera B.

Jugar a la pelota fue un hobby para mí, un entretenimiento, siempre fui defensor y jugaba mal. Nunca tuve las condiciones técnicas para hacer un deporte profesionalmente. Pero me gusta entrenar, me gusta mucho entrenar, salir a correr es para mí como un cable a tierra, me relaja, salgo a correr una hora y vuelvo descansado, porque elimino presiones, energías negativas, y me saco problemas de la cabeza.

Mi verdadera pasión es el periodismo. Cuando dije en mi casa que quería estudiar periodismo (una casa conservadora, mis padres eran los dos médicos, que pretendían que yo también lo fuera) fue una desilusión.

La secundaria la hice en el Colegio Virgen del Pilar de 15 y 33. En 1996 empecé a estudiar periodismo en la Universidad Nacional de La Plata, no había Internet entonces, no había medios digitales, recién estaban empezando el cable. Las perspectivas laborales eran pocas, los medios eran escasos. Las opciones laborales estaban en la radio o en algún diario. Por eso mi mamá me dijo: “¿y de que vas a vivir?”. Pero yo sentía, interiormente, que el periodismo era el camino que tenía que seguir, no me vi haciendo ninguna otra cosa, no podía estudiar medicina, no tenía “química” con la medicina.

Yo jugaba a hacer periodismo siendo chico, dibujaba revistas de fútbol, jugaba a hacer entrevistas a jugadores ficcionarios de clubes inventados, dibujaba goles, en esa época los goles aparecían dibujados en las revistas, se dibujaba una cancha y se dibujaba a los jugadores dentro de la cancha mostrando como había sido el gol, quien le pasaba la pelota a quien. Eso demostraba que el periodismo deportivo era lo que a mí me gustaba, era mi pasión.

Me recibí de Licenciado en Comunicación Social en el 2003. A los 20, aun siendo estudiante, en 1998, empecé a trabajar como periodista. Primero hice periodismo general, no entré directamente al periodismo deportivo, porque quería tener una visión más integral de lo que era la comunicación y de las relaciones institucionales. Quería tener una formación más amplia antes de especializarme. No hay que reducirse desde el arranque en el deporte, eso da una visión muy limitada. La preparación que me dio la Universidad Pública de La Plata me brindó una muy buena formación. Para hacer periodismo hay que tener pasión por el periodismo y mucha, mucha formación.

Cuando empecé estudiar en primer año tenía mecanografía, recién al tercer año tuve una aproximación a la computación. Lo que cambió todo en 15 años fue impresionante. Hoy hacer periodismo es más fácil porque hay muchísimas herramientas de comunicación que antes no existían, antes no había Internet, no había whatsapp, no había redes sociales. Hoy se tiene un acceso a la información de manera instantánea de lo que pasa en cualquier parte del mundo y sin embargo se hace peor periodismo que antes, porque hay tanta información dando vueltas reproduciéndose sin ser chequeada, sin ser ni siquiera verosímil, que hace que se haga periodismo de peor calidad que antes.

Mientras estaba estudiando también estaba buscando trabajo, porque también quería experiencia. Desde el principio en periodismo se necesita experiencia, en algunas carreras no se puede tener experiencia antes de recibirse, por ejemplo, no se puede trabajar de médico mientras se estudia medicina, no se puede ejercer de abogado mientras se estudia abogacía, pero si se puede trabajar de periodista antes de recibirse, por eso yo creo que al mismo tiempo que se va a la Universidad se debe trabajar desde chico haciendo experiencia. El trabajo, al principio, va ser gratis, en pequeñas radios barriales, en pequeñas revistas escribiendo artículos. No hay que quedarse sólo con lo que enseña la Universidad, cuando se sale a la calle ya hay que salir con experiencia porque después el mercado laboral la exige y si no te dan trabajo no vas a poder aprovechar lo que la Universidad enseña.

Mi primer trabajo, en el Diario Hoy, lo conseguí robándome un cartel que apareció en el pasillo de la Facultad que decía: “Buscamos pasantes que quieran empezar a trabajar en el Diario Hoy”, estaba tan desesperado por trabajar que lo agarré, lo arranqué, me lo guardé en el bolsillo, me lo llevé para que nadie más lo vea y fui corriendo al diario, con un compañero mío, Gustavo Font. Nos tomaron una prueba y quedamos los dos.

Cuando terminé la Facultad había trabajado en FM Estéreo 2000, de 34, 3 y 4, una radio que se dedicaba básicamente al tango, pero que tenía un programa deportivo, seguía trabajando en el Diario Hoy, en el que estuve desde 1998 hasta el 2010. La gráfica es la madre del periodismo. En la gráfica se aprende escribir, se aprende a pensar para escribir, se aprende a leer mucho para escribir, se relee en mucho las propias notas para corregirlas, se aprende a leer mucho a los otros diario. Por eso la madre del periodismo es la gráfica.

También trabajé en Radio Universidad de La Plata, una radio hermosa para trabajar, trabajé en FM cielo de la calle 32, hasta que en marzo de 2011 me salió la posibilidad de hacer dos pruebas, una TyC Sport y otra en TN Noticias. En TyC Sport no quedé pero si quedé en TN Noticias que depende de la firma Artear.

Cuando sentí que estaba cumplida mi etapa en el Diario Hoy le escribí absolutamente a todos mis contactos del mundo del periodismo diciéndole que necesitaba trabajar y pidiéndole que si sabían de algo por favor me avisaran. En 12 años había acumulado un gran número de contactos y un amigo me consiguió la prueba en TyC Sport, una amiga, Fernanda Alonso, que ya estaba trabajando en TN y había trabajado conmigo en el Diario Hoy, me consiguió la prueba en TN donde definitivamente quedé. Por eso es muy importante hacer contactos y tener buena conducta para que esos contactos den buenas referencias de uno.

Empecé cubriendo partidos de Defensores de Cambaceres de Ensenada, los sábados, después empecé a cubrir los partidos de Estudiantes y de Gimnasia, los domingos. Hacía entrevistas a los jugadores al finalizar el partido y en la semana iba los entrenamientos, entrevistaba a los técnicos, charlaba con los dirigentes para conseguir información.

A los 23 años conocí Alemania con una gira que hizo Estudiante de La Plata, en el año 2001, en la que se negoció algo que hoy es imposible: que yo, como periodista, viaje con el plantel de futbolistas en el avión, en el micro, y pare en el mismo hotel. Estuve una semana conviviendo con un plantel de fútbol, todos los días, desde la mañana a la noche, los jugadores iban a comer, yo iba a comer con ellos, los jugadores iban a entrenar y yo iba a ver el entrenamiento, los jugadores iban a jugar el partido yo llegaba con ellos a ver el partido, al único lugar que no podía entrar era al vestuario. Cuando los jugadores se iban yo me iba con ellos al mismo hotel en el mismo micro.

Como sé inglés los jugadores me llamaban: “Pablo, ¿podés venir que tengo un quilombo acá con estos tipos que no sé qué me quieren cobrar?” O “Pablo, ¿podés venir que no puedo prender la luz de la habitación porque las instrucciones están en inglés?” Resultaba que la luz de la habitación se prendía con la tarjeta con que se abría la puerta. Hacía de traductor hasta dentro de la cancha en medio del partido: un jugador de Estudiantes tuvo un golpe en la cabeza, se desvaneció, yo estaba atrás del arco, no en la tribuna, sino dentro de la cancha, ingresa el médico de Estudiantes y el médico alemán a atender al jugador que estaba desvanecido y el médico del club alemán le empieza hablar al médico de Estudiantes, que no hablaba inglés y no le entendía, no sabía lo que estaba diciendo el médico alemán, como me vio atrás del arco me llamó para que entrara a la cancha e hiciera de traductor. El médico alemán me explicó, en inglés, que le iban a poner el cuello ortopédico al jugador y lo iban a llevar al hospital, y que el médico de Estudiantes tenía que ir con ellos acompañando. Anecdotas como estas tengo muchísimas.

Un gran maestro del periodismo, Ricardo Ciocia, que trabajó mucho tiempo en radio Rivadavia, me dijo que el periodismo es “24 x 24 x 7”, porque las noticias no paran nunca, los hechos no van a dejar producirse porque vos estés en el cumpleaños de tu mamá o de tu hija, o porque vos estés durmiendo, las noticias se suceden unas tras otras, permanentemente. Hoy las noticias llegan de Taiwán, de Singapur, de Ceylán, de todo el mundo. Carlos Bilardo, que no es periodista pero sabe mucho, me dijo: “Pibe, el teléfono siempre prendido con carga y se atiende siempre porque no sabés qué información te puede llegar con una llamada”.

El trabajo de periodista no respeta cumpleaños familiares, no respeta fines de semana, no respeta feriados, las noticias no paran y el periodista vive de las noticias. Por ejemplo, había nacido una de mis hijas, tenía tres meses, me turnaba con mi mujer para levantarme y darle la mamadera. A mí me tocó levantarme a las 3 de la mañana, y mientras le estaba dando la mamadera con una mano agarré el teléfono con la otra y me puse a ver Twitter, encuentro una noticia de un medio colombiano informando que hacía unos minutos se había perdido la pista de un avión en el que iba un equipo de fútbol brasilero, El Chapecoence, la noticia no decía que se había “caído”, sólo decía que se había “perdido”. Terminé de darle la mamadera a mi hija, la acosté y llamé al Canal avisando que estaba yendo. Sabía que algo había pasado, y que era, como nosotros decimos, “una bomba”. Esto es el periodismo, hay que tener pasión para ejercerlo sino no se puede. Quien quiera tener horarios fijos que no se meta a periodista. A las 5 de la mañana estaba al aire en TN hablando sobre ese lamentable accidente.

Mi primo, Luciano Gravellone, que falleció en el 2010, a los 33 años, con quien tenía una muy buena relación, era periodista del Diario Hoy, vivía en 526 y 4. Mi abuelo materno, Praglia de apellido, del pueblo de Alberti, fue fundador de un diario.

Los periodistas que más me marcaron fueron, entre otros, Walter Casamasou, que fue jefe de deportes de Diario Hoy, Juan Manuel Alan, que dejó el periodismo y se dedicó a la abogacía, era del Diario Olé, Federico Bulos, unos de los grandes periodistas deporte de la Argentina que trabaja en Fox Sport, Hernán Castillo, hoy periodista de ESPN, Julián Mancilla que fue jefe de deportes mío en TN. Soy injusto con varios que no nombré cuyos nombres no me salen en este momento al paso, pero que también me han enseñado mucho.

Me gustaría cubrir un Mundial, hasta ahora nunca pude hacerlo, es decir, ir a un Mundial de fútbol, puede ser Rusia 2018, puede ser Qatar 2022 y también me gustaría, en el futuro, trabajar en un canal exclusivamente deportivo, pero, más allá y por encima de mi pasión laboral por el periodismo quiero resaltar el valor que le doy a mi familia, a mi mujer y a mis hijas. Para mí son, absolutamente, lo más importante. Nos costó mucho ser padres y nuestras hijas son una bendición de Dios.

1 COMENTARIO

  1. No era Ricardo Ciocia, sino RICARDO SCIOSCIA, te lo informo yo que trabajé con el en LR 2 Radio Argentina y en LS 4 Radio Continental, Con Víctor Hugo, Alejandro Apo, Julio Ricardo, Gustavo Veiga, Miguel Tití Fernández, Eduardo Ramenzoni, y tantos otros. Yo soy Hugo Manccini, por si tenés alguna duda.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here